Hay lugares que no se pueden describir, sino que hay que sentirlos – y esta finca es uno de ellos. Escondida en su propio pequeño bosque, rodeada de vegetación y silencio, disfruta de una privacidad que hoy en día es difícil de encontrar. Un rincón apartado del mundo: rústico, encantador y maravillosamente tranquilo, un lugar para respirar hondo y desconectar. Y sin embargo, no está nada aislada –
There are places you can’t describe – you have to feel them. This finca is one of them. Tucked away in its own small woodland, surrounded by greenery and silence, it enjoys a level of privacy that is rare to find today. This is a place where time seems to stand still: rustic, charming and wonderfully peaceful, a place to breathe deeply and let your mind unwind. And yet it is anything but remote –
Hay lugares que no se pueden describir, sino que hay que sentirlos – y esta finca es uno de ellos. Escondida en su propio pequeño bosque, rodeada de vegetación y silencio, disfruta de una privacidad que hoy en día es difícil de encontrar. Un rincón apartado del mundo: rústico, encantador y maravillosamente tranquilo, un lugar para respirar hondo y desconectar. Y sin embargo, no está nada aislada – el centro del pueblo se encuentra a pocos minutos a pie, de modo que esta rara combinación de tranquilidad absoluta y ubicación céntrica se une aquí con total naturalidad. Por encima de las copas de los árboles, la vista se extiende a lo lejos sobre el valle y hasta el mar – un panorama del que nunca uno se cansa.
Un bonito acceso privado atraviesa la parcela de aprox. 3.173 m² hasta la finca, que ofrece en total aprox. 210 m² de superficie habitable – y que ha sido completamente reformada con mucho cariño y calidad: desde la instalación eléctrica y las tuberías hasta las ventanas y los suelos, todo se ha renovado con materiales de primera, para poder entrar a vivir sin ninguna preocupación.
La superficie se distribuye en dos plantas: la vivienda principal se encuentra en la planta superior y cuenta con aprox. 130,70 m². En la planta inferior hay además un pequeño estudio de invitados con dormitorio y baño en suite de 18,60 m² en total – un refugio maravillosamente privado para las visitas que valoran su tranquilidad e independencia. Esta planta se completa con un gran trastero de 58,40 m², con mucho espacio para guardar todo lo necesario – y, para quien lo desee, con un gran potencial para una futura ampliación.
La planta superior es el corazón de la casa: un amplio salón-comedor con chimenea invita a quedarse, mientras que tres dormitorios – uno de ellos con baño en suite – y un baño independiente con ducha ofrecen comodidad e intimidad. La bonita y amplia cocina abierta se abre tanto hacia el interior de la casa como directamente al exterior, por lo que resulta perfecta para disfrutar también de la vida al aire libre – cocinar, disfrutar y compartir se funden aquí con total naturalidad.
Alrededor de la finca se agrupan varias terrazas con encanto y acogedores rincones para sentarse – unos soleados, otros a la sombra, cada uno con una nueva perspectiva de la naturaleza que la rodea. Así, a cualquier hora del día se encuentra el rincón favorito. Algo apartada de la casa, soleada y en total intimidad, se encuentra la terraza de la piscina – un pequeño oasis privado con piscina de 8 x 4 m, amplia terraza y ducha exterior.
Esta finca no es una propiedad para un vistazo rápido, sino una para el corazón y el alma – un lugar donde uno realmente llega a casa.
There are places you can’t describe – you have to feel them. This finca is one of them. Tucked away in its own small woodland, surrounded by greenery and silence, it enjoys a level of privacy that is rare to find today. This is a place where time seems to stand still: rustic, charming and wonderfully peaceful, a place to breathe deeply and let your mind unwind. And yet it is anything but remote – the village centre is just a few minutes’ walk away, so this rare combination of deep tranquillity and central location comes together quite naturally. Above the treetops, the view sweeps far down into the valley and out to the sea – a panorama you will never tire of.
A lovely private driveway leads across the approx. 3,173 m² plot up to the finca, which offers a total of approx. 210 m² of living space – and which has been completely renovated with great care and quality: from the electrics and plumbing to the windows and floors, everything has been renewed to a high standard, so you can move in completely worry-free.
The space is spread over two levels: the main living area is on the upper floor and covers approx. 130.70 m². On the lower floor there is also a small guest studio with bedroom and en-suite bathroom totalling 18.60 m² – a wonderfully private retreat for guests who value their peace and independence. This level is complemented by a large storage room of 58.40 m², offering plenty of space for everything that needs a home – and, for those who wish, great potential for further conversion.
The upper floor is the heart of the house: a large living and dining room with fireplace invites you to linger, while three bedrooms – one with its own en-suite bathroom – and a separate shower room offer comfort and privacy. The beautiful, large open kitchen opens both into the house and directly to the outside, making it perfect for outdoor living too – cooking, enjoying and spending time together flow seamlessly into one another.
Around the finca you will find various charming terraces and cosy seating areas – some sunny, some shady, each with a new perspective on the surrounding nature. So there is a favourite spot for every time of day. A little away from the house, sun-drenched and secluded, lies the pool terrace – a small private oasis with an 8 x 4 m pool, a generous terrace and an outdoor shower.
This finca is not a property for a quick glance, but one for the heart and soul – a place where you truly arrive.