La description est affichée dans la langue d'origine.
THE OCEAN PENTHOUSE
Penthouse de autor de dos plantas, con balcón, terraza privada y vista al océano Pacífico
Ubicado en Ocean Club, Playas Villamil, este exclusivo penthouse de 192 m² fue concebido por el reconocido arquitecto guayaquileño Rafael Dunkley como una obra de arquitectura integral, donde el brutalismo y el modernismo dialogan con la naturaleza y con la identidad de l
THE OCEAN PENTHOUSE
Penthouse de autor de dos plantas, con balcón, terraza privada y vista al océano Pacífico
Ubicado en Ocean Club, Playas Villamil, este exclusivo penthouse de 192 m² fue concebido por el reconocido arquitecto guayaquileño Rafael Dunkley como una obra de arquitectura integral, donde el brutalismo y el modernismo dialogan con la naturaleza y con la identidad de la costa ecuatoriana.
Una reconstrucción integral, no una simple remodelación
El proyecto fue mucho más allá de una renovación estética. El penthouse fue sometido a una reconstrucción integral, replanteando sus espacios y renovando también la infraestructura interna de la propiedad.
Como parte de la intervención se realizaron nuevas instalaciones eléctricas, reemplazando el cableado y las conexiones del departamento, y se renovaron también las instalaciones sanitarias y tuberías.
Esto permitió que la arquitectura, los acabados y la infraestructura técnica fueran concebidos como parte de un mismo proyecto, en lugar de limitar la intervención únicamente a revestimientos, mobiliario o decoración.
Sobre esta nueva base se desarrollaron la distribución de los espacios, iluminación, carpintería, mobiliario y acabados que actualmente caracterizan la propiedad.
Arquitectura inspirada en su entorno
El concepto arquitectónico parte de cuatro elementos fundamentales: el mar, la luz, el viento y la amplitud del paisaje costero.
La intención fue incorporar estos elementos a la experiencia cotidiana de la vivienda y utilizar materiales naturales no simplemente como decoración, sino como parte esencial de su identidad.
La materialidad es precisamente uno de los grandes diferenciadores del proyecto.
En sus diferentes ambientes se incorporan teca, samán, muyuyo y piedra natural de río, combinados con materiales contemporáneos y acabados premium como porcelanato español, vidrio, metal, pintura PU automotriz y cemento pulido de formulación propia.
El muyuyo, estrechamente vinculado al paisaje natural de Playas y de la costa ecuatoriana, aparece como elemento decorativo orgánico, mientras que la teca y el samán protagonizan diferentes piezas de carpintería, revestimientos y mobiliario diseñados especialmente para el penthouse.
Esta combinación entre materiales naturales, superficies cementicias y líneas contemporáneas genera el contraste que define el proyecto: sofisticado, cálido, sobrio y profundamente conectado con su entorno.
Detalles creados específicamente para la residencia
Desde el ingreso, el penthouse revela elementos que fueron concebidos especialmente para sus espacios.
Destacan los escalones revestidos en madera de teca, diferentes aplicaciones de samán y madera natural, superficies cementicias y una imponente puerta de samán de aproximadamente tres metros de altura, concebida como una verdadera pieza arquitectónica.
La cocina continúa este mismo lenguaje mediante mobiliario y anaqueles con acabado en pintura PU automotriz combinado con madera de teca.
Uno de sus protagonistas es un extraordinario mesón elaborado en samán con soporte invisible de vidrio, diseñado como una pieza única que combina funcionalidad, artesanía y carácter escultórico.
La residencia incorpora además piedra natural de río en diferentes detalles, trasladando texturas propias del paisaje ecuatoriano al interior del proyecto.
Una terraza diseñada para vivir frente al Pacífico
La terraza privada es uno de los espacios más especiales de la residencia y uno de los mejores ejemplos de cómo las decisiones arquitectónicas fueron pensadas específicamente para las condiciones del lugar.
En vez de recurrir a un revestimiento convencional de porcelanato para una superficie expuesta directamente al sol, se desarrolló para el proyecto una formulación propia de cemento pulido para exteriores, creada por Rafael Dunkley.
No se trata de un microcemento convencional.
Su composición utiliza una combinación particular de ligantes y selladores, desarrollada para responder a las exigencias de una terraza frente al océano: exposición directa al sol, radiación UV, lluvia, humedad y ambiente marino.
La elección responde también al confort térmico. Frente a determinados revestimientos que bajo exposición solar directa pueden alcanzar temperaturas superficiales incómodas, este acabado cementicio fue concebido para amortiguar considerablemente la sensación térmica de la superficie y hacer más confortable caminar y permanecer en la terraza.
Así, incluso el piso fue diseñado pensando en cómo se siente vivir frente al Pacífico.
La terraza cuenta además con área BBQ y área de lavandería, convirtiéndose en una extensión funcional de la vivienda y en un espacio privilegiado para disfrutar del clima, la brisa marina y las vistas abiertas hacia el océano.
Distribución en dos plantas
La residencia está distribuida en dos niveles, permitiendo separar naturalmente las áreas sociales de los espacios privados.
Primera planta: sala, comedor, cocina, baño social y balcón con vista al océano Pacífico.
Segunda planta: tres dormitorios, dos baños completos, suite master con baño privado y walk-in closet, además de terraza privada con área BBQ y lavandería.
La suite master mantiene el mismo lenguaje arquitectónico mediante carpintería en teca y samán, superficies cementicias, iluminación arquitectónica indirecta y mobiliario diseñado a medida, creando un ambiente cálido y privado orientado al descanso.
La conexión con el exterior permanece presente a lo largo de la vivienda. La entrada de luz natural, la brisa marina y las diferentes perspectivas hacia el océano hacen que el paisaje deje de ser únicamente una vista y pase a formar parte de la experiencia diaria del espacio.
Completamente amoblado y listo para habitar
El penthouse se entrega completamente amoblado y listo para habitar.
Gran parte de su mobiliario, carpintería y elementos decorativos fueron seleccionados o desarrollados para acompañar el concepto arquitectónico, por lo que forman parte de la identidad integral de la propiedad.
Cuenta además con garaje y se encuentra en un edificio de siete pisos con lobby y ascensor.
Membresía Ocean Club
La propiedad incluye membresía a Ocean Club, permitiendo disfrutar de las instalaciones y servicios del resort, entre ellos restaurante, gimnasio, sauna, canchas deportivas, piscinas, jacuzzi, playa privada y diferentes espacios recreativos.
Todo esto en Playas Villamil, frente al océano Pacífico, en un entorno donde el mar, la amplitud del paisaje y el clima forman parte de la experiencia cotidiana.
Una residencia que no busca parecerse a otra
El verdadero lujo de este penthouse no está únicamente en sus dimensiones o en sus acabados.
Está en haber sido concebido como una pieza única y reconstruido integralmente para convertirse en ella.
Desde aquello que no se ve —su nuevo cableado eléctrico, conexiones e instalaciones sanitarias— hasta aquello que define visualmente sus espacios —las maderas ecuatorianas, la piedra de río, el muyuyo, la puerta monumental de samán, el mobiliario diseñado a medida y la formulación especial del cemento de su terraza—, cada decisión responde a un mismo concepto.
Crear una residencia contemporánea frente al Pacífico que combine arquitectura, funcionalidad, naturaleza e identidad ecuatoriana.
Una propiedad donde arquitectura, ingeniería, diseño, materiales naturales y océano fueron concebidos como una sola experiencia.
Área de construcción: 192 m² Niveles: 2 Dormitorios: 3 Baños: 2 completos + baño social Suite master: baño privado + walk-in closet Balcón: sí Terraza privada: sí Área BBQ: sí Lavandería: sí Garaje: sí Instalación eléctrica: renovada integralmente Instalaciones sanitarias y tuberías: renovadas integralmente Estado: completamente amoblado y listo para habitar Ubicación: Ocean Club – Playas Villamil, Ecuador Inversión: USD 550.000