Finca La Solana San Lorenzo De El Escorial Finca La Solana San Lorenzo De El Escorial.
741.32 Ac lot
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Sobre la propiedad
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La Finca La Solana se encuentra en San Lorenzo de El Escorial, a 49 km de la ciudad de Madrid, concretamente en la carretera de El Escorial-Guadarrama compartiendo línea con el histórico y monumental Valle de los Caídos. Desde La Solana, la perspectiva visual es espectacular, desde ella se observa la Sierra de Madrid y sus características topográficas permiten tener una vista privilegiada del
La Finca La Solana is located in San Lorenzo de El Escorial, 49 km from the city of Madrid, specifically on the El Escorial-Guadarrama road, bordering the historic and monumental Valley of the Fallen.
From La Solana, the visual perspective is spectacular, offering views of the Sierra de Madrid. Its topographical features provide a privileged view of the landscape from any point.
La Finca La Solana se encuentra en San Lorenzo de El Escorial, a 49 km de la ciudad de Madrid, concretamente en la carretera de El Escorial-Guadarrama compartiendo línea con el histórico y monumental Valle de los Caídos. Desde La Solana, la perspectiva visual es espectacular, desde ella se observa la Sierra de Madrid y sus características topográficas permiten tener una vista privilegiada del paisaje desde cualquiera de sus puntos.
Tiene una superficie de más de 3.000.000 de m2 cuyo levantamiento topográfico, en sección transversal, denota una inclinación inicial, terreno llano después, en el que se asienta la antigua edificación y otra nueva inclinación. Esta especial orografía oculta la edificación desde cualquiera de las vías cercanas con lo que su rehabilitación generaría un impacto visual «cero» sobre el paisaje.
La vegetación existente en La Solana es la típica de la sierra madrileña y presenta abundante matorral y arbolado viejo de encina, fresno y pino: el proyecto de rehabilitación de la edificación existente es completamente compatible con la distribución de todos y cada uno de los ejemplares en el terreno ya que en la actualidad existen senderos útiles limpios de arbolado y ausencia de vegetación notable en las inmediaciones de las ruinas. El terreno presenta además otros aspectos singulares idóneos para la rehabilitación.
Además de las especiales características de la Finca en cuanto a su valor natural, excepcional localización, orografía y comunicaciones, el terreno presenta otros aspectos singulares idóneos para la rehabilitación del edificio.
La historia de la antigua edificación que alberga en su interior es confusa. Dadas sus características constructivas podría datarse a finales del S. XIX, aunque es probable que algunas de sus partes, levantadas sobre grandes sillares de granito, sean mucho anteriores y hayan sufrido sucesivas ampliaciones a lo largo del tiempo. Durante la Guerra Civil Española pudo ser utilizado como fortín y hospital hasta quedar, a su fin, en un estado de ruina similar al actual.
La construcción es cuadrangular y está formada por varios bloques unidos aunque independientes, de una y dos alturas con un gran espacio abierto en el interior. El tipo de construcción es heterogénea y se aprecian robustas estructuras de granito, de piedra con argamasa y de ladrillo de la época, intercaladas con numerosas aberturas de granito y gruesas vigas de madera. Se conservan restos de carpintería, varias chimeneas y restos de las cubiertas que fueron enteramente de teja.
A pocos metros de la antigua edificación se puede encontrar una gran brecha en el terreno, perfectamente integrada en la naturaleza, que fue a mediados del s. XX una mina de Wolframio. Su longitud es considerable y su único vestigio es una gran abertura de paredes en piedra, verticales y pulidas, de cuyo fondo mana agua durante todo el año formando estancamientos. Su acondicionamiento promete una gran belleza de aspecto natural con la posibilidad de crear regatos artificiales y saltos de agua. La Solana tiene una superficie de más de 3.000.000 de m2 cuyo levantamiento topográfico, en sección transversal, denota una inclinación inicial, terreno llano después, en el que se asienta la antigua edificación y otra nueva inclinación. Esta especial orografía oculta la edificación desde cualquiera de las vías cercanas con lo que su rehabilitación generaría un impacto visual «cero» sobre el paisaje. La vegetación existente en La Solana es la típica de la sierra madrileña y presenta abundante matorral y arbolado viejo de encina, fresno y pino. El proyecto de la rehabilitación es completamente compatible con la distribución de todos y cada uno de los ejemplares existentes en el terreno, ya que en la actualidad existen senderos útiles limpios de arbolado y ausencia de vegetación notable en las inmediaciones de la edificación objeto del proyecto. El terreno presenta otros aspectos singulares idóneos para la rehabilitación. La historia de la antigua edificación que alberga en su interior es confusa. Dadas sus características constructivas podría datarse a finales del S. XIX, aunque es probable que algunas de sus partes, levantadas sobre grandes sillares de granito, sean mucho anteriores y hayan sufrido sucesivas ampliaciones a lo largo del tiempo. Durante la Guerra Civil Española se sabe que pudo ser utilizado como fortín y hospital hasta quedar, a su fin, en un estado de ruina similar al actual. La construcción es cuadrangular y está formada por varios bloques unidos, aunque independientes, de una y dos alturas con un gran espacio abierto en el interior. El tipo de construcción es heterogénea y se aprecian robustas estructuras de granito, de piedra con argamasa y de ladrillo de la época, intercaladas con numerosas aberturas de granito y gruesas vigas de madera. Se conservan restos de carpintería, varias chimeneas y restos de las cubiertas que fueroUn lugar totalmente de teja. A pocos metros de la antigua edificación se puede encontrar una gran brecha en el terreno, perfectamente integrado en la naturaleza, que fue a mediados del s. XX una mina de Wolframio. Su longitud es considerable y su único vestigio una gran abertura de paredes en piedra, verticales y pulidas, de cuyo fondo mana agua durante todo el año formando estancamientos. Su acondicionamiento promete una gran belleza de aspecto natural con la posibilidad de crear regatos artificiales y saltos de agua. Otro aspecto singular de La Solana son las espectaculares perspectivas que desde ella se observan de la Sierra de Madrid. Sus características topográficas permiten tener una vista privilegiada del paisaje desde cualquiera de sus puntos.
Vivir en San Lorenzo del Escorial es una experiencia ineludible. Ubicado en la Sierra de Madrid, este pueblo medieval es conocido por su impresionante Monasterio y por sus paisajes naturales de ensueño. San Lorenzo del Escorial es un lugar tranquilo y seguro que se caracteriza por su vida sana y actividades al aire libre. La cultura del deporte es muy importante en la ciudad, por lo que es común ver a la gente montando en bicicleta o corriendo por las carreteras y senderos que rodean la Sierra. Destacan sus eventos culturales; música, teatro o la literatura, hay alternativas para todos los gustos. La programación cultural está llena de conciertos, exposiciones y festivales que tienen lugar durante todo el año. Muchas personas que viven en San Lorenzo del Escorial trabajan en Madrid y se trasladan diariamente en tren o coche, ya que la ciudad se encuentra a solo 50 kilómetros de distancia. La calidad de vida que disfrutan es inigualable. La ciudad tiene el histórico Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Se trata de una impresionante construcción renacentista que destaca por su arquitectura y su rica colección de arte y documentos históricos. Está ubicado en el centro de la villa y es una de las principales atracciones turísticas de la zona. Muchos artistas, escritores y músicos también han elegido San Lorenzo del Escorial como su hogar por la inspiración que les proporciona el paisaje y la tranquilidad del lugar. Uno de los espacios relevantes del Real Monasterio, es el Panteón de Reyes, en el que descansan los restos de gran parte de los monarcas de la dinastía de los Austrias, como Carlos I y Felipe II. Además, el Escorial cuenta con una impresionante pinacoteca en la que se pueden admirar obras de artistas como El Greco, Tiziano y Velázquez, entre muchos otros. El Monasterio del Escorial, fue construido entre los siglos XVI y XVII, en plena época del Renacimiento y del Barroco. La obra fue realizada por el arquitecto Juan de Herrera, quien fue influenciado por las tendencias arquitectónicas de la época. En definitiva, el estilo arquitectónico del Monasterio del Escorial es una combinación de elementos renacentistas, herrerianos y barrocos. Su importancia histórica y su magnificencia la convierten en una de las edificaciones más emblemáticas del mundo. La finca La Solana se encuentra en San Lorenzo de El Escorial, a 49 km. de la ciudad de Madrid, concretamente en la carretera de El Escorial - Guadarrama, compartiendo línea con el histórico y monumental Valle de los Caídos. Su comunicación con Madrid por medio de la Autovía de la Coruña (A6) permite recorrer en poco tiempo la distancia que las separa, así como de otras poblaciones de interés de la sierra madrileña, sus pistas de esquí, Ávila o Segovia. El acceso a San Lorenzo de El Escorial, con su amplio patrimonio histórico-artístico, es inmediato. El terreno cuenta con dos accesos diferentes desde la carretera y una red de senderos y cortafuegos suficientes para que tan solo se contemple su adecuación al tránsito y no la creación de nuevos viales.
La Finca La Solana is located in San Lorenzo de El Escorial, 49 km from the city of Madrid, specifically on the El Escorial-Guadarrama road, bordering the historic and monumental Valley of the Fallen.
From La Solana, the visual perspective is spectacular, offering views of the Sierra de Madrid. Its topographical features provide a privileged view of the landscape from any point.
It covers an area of more than 3,000,000 m2. The topographic survey, in cross-section, shows an initial slope, followed by flat terrain where the old building stands, and then another slope.
This unique topography hides the building from any nearby roads, so its restoration would have zero visual impact on the landscape.
The existing vegetation at La Solana is typical of the Madrid mountains, with abundant shrubbery and old trees such as holm oak, ash, and pine. The restoration project is fully compatible with the distribution of every specimen on the land, as there are currently useful paths free of trees and no significant vegetation near the ruins.
The land also has other unique features ideal for restoration.
Besides its natural value, exceptional location, topography, and communications, the property presents other unique aspects suitable for restoring the building.
The history of the old building inside is unclear. Based on its construction features, it could date back to the late 19th century, although some parts built on large granite blocks may be much older and have undergone successive expansions over time.
During the Spanish Civil War, it may have been used as a fort and hospital until it fell into a ruinous state similar to the current one.
The construction is quadrangular, made up of several connected but independent blocks, one and two stories high, with a large open space inside. The construction is heterogeneous, featuring robust granite structures, stone with mortar, and period brickwork, interspersed with numerous granite openings and thick wooden beams.
Remnants of carpentry, several chimneys, and parts of the roofs, which were entirely tiled, are preserved.
A few meters from the old building is a large gap in the terrain, perfectly integrated into nature, which was a tungsten mine in the mid-20th century. It is quite long, with its only remnant being a large opening with vertical, polished stone walls, from whose bottom water flows year-round, forming pools.
Its conditioning promises great natural beauty, with the possibility of creating artificial streams and waterfalls.
Another unique aspect of La Solana is the spectacular views of the Sierra de Madrid it offers. Its topographical features allow a privileged view of the landscape from any point.
Living in San Lorenzo del Escorial is an unmissable experience. Located in the Sierra de Madrid, this medieval town is known for its impressive Monastery and dreamlike natural landscapes.
San Lorenzo del Escorial is a quiet and safe place characterized by a healthy lifestyle and outdoor activities. Sports culture is very important here, so it is common to see people cycling or running on the roads and trails surrounding the Sierra.
Its cultural events stand out; music, theater, and literature offer options for all tastes. The cultural program is full of concerts, exhibitions, and festivals throughout the year.
Many residents work in Madrid and commute daily by train or car, as the city is only 50 kilometers away. The quality of life they enjoy is unmatched.
The city is home to the historic Royal Monastery of San Lorenzo del Escorial, a UNESCO World Heritage Site since 1984. It is an impressive Renaissance construction notable for its architecture and rich collection of art and historical documents. Located in the town center, it is one of the main tourist attractions.
Many artists, writers, and musicians have also chosen San Lorenzo del Escorial as their home, inspired by the landscape and tranquility.
One important part of the Royal Monastery is the Pantheon of Kings, where the remains of many monarchs of the Habsburg dynasty, such as Charles I and Philip II, rest. The Escorial also has an impressive art gallery featuring works by artists like El Greco, Titian, and Velázquez, among others.
The Monastery was built between the 16th and 17th centuries, during the Renaissance and Baroque periods. The architect Juan de Herrera, influenced by the architectural trends of the time, designed it.
In summary, the architectural style of the Monastery combines Renaissance, Herrerian, and Baroque elements. Its historical importance and grandeur make it one of the most emblematic buildings in the world.
La Solana is located in San Lorenzo de El Escorial, 49 km from Madrid, specifically on the El Escorial-Guadarrama road, bordering the historic and monumental Valley of the Fallen.
Its connection to Madrid via the A6 highway (Autovía de la Coruña) allows quick travel between them, as well as to other interesting towns in the Madrid mountains, ski resorts, Ávila, or Segovia.
Access to San Lorenzo de El Escorial, with its extensive historical and artistic heritage, is immediate.
The land has two different accesses from the road and a network of trails and firebreaks sufficient to only require adaptation for transit, without the need to create new roads.