En el camino hacia el emblemático Monte, esta vivienda ofrece una vista inolvidable de 180° sobre el anfiteatro de Funchal. Un verdadero refugio de inspiración y tranquilidad. Se asienta sobre un terreno de 968 metros cuadrados y cuenta con una superficie bruta de construcción de 286 metros cuadrados, distribuida en tres plantas con cinco amplios dormitorios, tres baños y un práctico espacio de al
On the way to the iconic Monte and offering an unforgettable 180° view over Funchal’s amphitheatre, this villa is an invitation to inspiration and tranquility. Set on a 968 square meters plot with a gross construction area of 286 square meters, the house is spread over three floors and features five spacious bedrooms, three bathrooms, and a practical attic storage space.
Here, the sunrise
En el camino hacia el emblemático Monte, esta vivienda ofrece una vista inolvidable de 180° sobre el anfiteatro de Funchal. Un verdadero refugio de inspiración y tranquilidad. Se asienta sobre un terreno de 968 metros cuadrados y cuenta con una superficie bruta de construcción de 286 metros cuadrados, distribuida en tres plantas con cinco amplios dormitorios, tres baños y un práctico espacio de almacenaje en el desván.
Aquí, el amanecer es un espectáculo diario, y la ciudad se extiende a sus pies como una pintura viva. Aunque la propiedad necesita modernización, ya existe un proyecto aprobado que contempla la rehabilitación total del inmueble y la construcción de una piscina, aportando un aire contemporáneo a su esencia tradicional.
Más que una casa — un lugar donde crear recuerdos, respirar la belleza de Madeira y sentirse verdaderamente en casa.
On the way to the iconic Monte and offering an unforgettable 180° view over Funchal’s amphitheatre, this villa is an invitation to inspiration and tranquility. Set on a 968 square meters plot with a gross construction area of 286 square meters, the house is spread over three floors and features five spacious bedrooms, three bathrooms, and a practical attic storage space.
Here, the sunrise is a daily spectacle, and the city unfolds at your feet like a living painting. Although the property requires modernization, an approved project is already in place for a full renovation and the addition of a swimming pool — blending contemporary comfort with traditional charm.
More than just a house — a place to create memories, breathe in Madeira’s beauty, and truly feel at home.