Situada en un entorno tranquilo y privado, esta encantadora casa de campo tradicional menorquina disfruta de una agradable orientación sur y de una auténtica conexión con la esencia de la isla. Conserva sus muros originales de marés y numerosos elementos tradicionales, creando un hogar cálido y acogedor en el que la historia de Menorca se siente en cada rincón.
La vivienda cuenta con cuat
Set in a peaceful and private setting, this beautiful traditional Menorcan country house enjoys a wonderful south-facing orientation and a timeless sense of place. Full of authentic island character, the property retains its original marès stone walls and traditional features, creating a warm and welcoming home where the history of Menorca can be felt throughout.
The house offers four bed
Situada en un entorno tranquilo y privado, esta encantadora casa de campo tradicional menorquina disfruta de una agradable orientación sur y de una auténtica conexión con la esencia de la isla. Conserva sus muros originales de marés y numerosos elementos tradicionales, creando un hogar cálido y acogedor en el que la historia de Menorca se siente en cada rincón.
La vivienda cuenta con cuatro dormitorios y cuatro baños, además de espacios amplios y luminosos pensados para disfrutar tanto de la vida interior como del entorno natural.
En la planta baja, el recibidor conduce a un acogedor salón con chimenea, perfecto para las tardes más tranquilas. El comedor se abre a una terraza privada, mientras que la amplia cocina conserva todo su carácter, con su horno de leña original, una tradicional cisterna y una zona office. Desde la cocina se accede directamente al jardín, creando una conexión natural entre la casa y el exterior.
El jardín y la piscina se distribuyen en dos niveles, siguiendo la forma de la antigua cantera de la que se extrajo el marés utilizado para construir la casa. Un espacio con mucho encanto para disfrutar de largos almuerzos de verano, relajarse junto a la piscina o simplemente dejar pasar el tiempo en un entorno de gran tranquilidad.
En la planta superior encontramos un despacho y una luminosa zona de estar que se abre a una terraza-solárium orientada al sur, un lugar especialmente agradable para contemplar las vistas hacia La Mola y disfrutar de espectaculares amaneceres. Un dormitorio con baño también tiene acceso directo a la terraza.
La finca cuenta además con varios elementos que aportan encanto y posibilidades de futuro, entre ellos un **anexo con potencial para convertirse en un apartamento independiente, un tradicional bouer con la cubierta renovada y posibilidad de rehabilitación, y un auténtico safareig con pozo.
Más que una casa de campo, esta es una propiedad con una verdadera conexión con Menorca: un lugar para disfrutar de mañanas tranquilas, largos almuerzos, días de verano junto a la piscina y tardes alrededor de la chimenea, rodeado de la arquitectura, el paisaje y la atmósfera que hacen de la isla un lugar tan especial.
Una oportunidad única para crear un hogar menorquín verdaderamente personal, combinando autenticidad, carácter, vida al aire libre y posibilidades de futuro en un entorno excepcionalmente tranquilo.
Set in a peaceful and private setting, this beautiful traditional Menorcan country house enjoys a wonderful south-facing orientation and a timeless sense of place. Full of authentic island character, the property retains its original marès stone walls and traditional features, creating a warm and welcoming home where the history of Menorca can be felt throughout.
The house offers four bedrooms and four bathrooms, with generous living spaces designed to make the most of life both indoors and outside.
On the ground floor, the entrance opens into a comfortable living room with a fireplace, creating a natural gathering place for cooler evenings. The dining room leads onto a private terrace, while the spacious kitchen is full of character, featuring the original wood-fired oven, a traditional cistern and an informal office area. From here, there is direct access to the garden, making it easy to move between the house and the outdoor spaces.
The garden and swimming pool unfold over two levels, following the contours of the old quarry from which the marès stone for the house was originally taken. It is a wonderfully atmospheric setting for long summer lunches, relaxing by the pool or simply enjoying the peaceful surroundings.
Upstairs, a study and bright second sitting area open onto a south-facing terrace-solarium, a particularly special spot from which to enjoy views towards La Mola and spectacular sunrises. A bedroom with its own bathroom also opens directly onto the terrace.
The property has several additional features that add both charm and potential, including an annex that could be converted into an independent apartment, a traditional bouer with a newly renewed roof and potential for renovation and an authentic safareig with its own well.
More than simply a country house, this is a property with a genuine connection to Menorca — a place to enjoy slow mornings, long lunches, summer days by the pool and evenings around the fireplace, surrounded by the architecture, landscape and atmosphere that make the island so special.
A rare opportunity to create a truly personal Menorcan home, combining authenticity, character, outdoor living and future potential in a wonderfully peaceful setting.