Finca El Silencio Colección Huella Hay lugares que encuentras y lugares que te encuentran. Finca El Silencio es una de estas últimas. Al final de un tranquilo camino rural en el valle de Orba, donde los naranjos dan paso a laderas salvajes y el río Girona pasa serpenteando, se encuentran casi 15.000 m² de terreno que el tiempo parece haber olvidado. No hay vecinos a la vista y no se
Finca El Silencio Colección Huella There are places you find, and places that find you. Finca El Silencio is one of the latter. At the end of a quiet country lane in the Orba Valley, where the orange groves give way to wild hillsides and the Río Girona winds past, lies almost 15,000 m² of land that time seems to have forgotten. There are no neighbours in sight, and no hum of traffic
Finca El Silencio Colección Huella Hay lugares que encuentras y lugares que te encuentran. Finca El Silencio es una de estas últimas. Al final de un tranquilo camino rural en el valle de Orba, donde los naranjos dan paso a laderas salvajes y el río Girona pasa serpenteando, se encuentran casi 15.000 m² de terreno que el tiempo parece haber olvidado. No hay vecinos a la vista y no se escucha el zumbido del tráfico ni la música lejana. Solo se oye el canto de los pájaros, el crujido de las hojas de olivo y un silencio tan profundo que casi se puede oír. Esta no es una casa para todos. Es para aquellos que desean cerrar la puerta tras de sí y sentir que el mundo se derrumba, pero nunca quieren estar lejos de la vida. Aislados, pero nunca aislados: la playa más cercana está a solo 10 minutos Dénia, con su puerto, restaurantes y calles animadas, está a 15 minutos Los aeropuertos de Alicante y Valencia están a una hora en coche cada uno Escondidos, pero cerca de todo. Años en preparación Finca El Silencio nunca tuvo prisa. Se ha imaginado, dibujado y rediseñado durante varios años, hasta que cada arco, cada curva y cada vista parecía exactamente correcta. Ahora, por fin, está cobrando vida: una finca de estilo mallorquín hecha a medida con paredes blancas, techos de terracota y contraventanas de madera. Parece que siempre ha estado aquí, esperando en silencio. La firma Huella Todas las casas de la Colección Huella tienen la misma promesa: los mejores materiales, elegidos con cuidado y acabados con una atención casi obsesiva a los detalles. Cada superficie se tiene en cuenta por su aspecto, pero también por la sensación que se siente bajo los pies, al tacto y a medida que la luz se mueve a lo largo del día: suelos de piedra natural que se mantienen frescos en verano y cálidos en comparación con la calefacción por suelo radiante en invierno roble natural macizo para la cocina, las puertas interiores y todos los armarios empotrados puertas del suelo al techo que dan altura y tranquilidad a cada habitación esquinas suaves y redondeadas y balaustradas curvas, sin un borde duro a la vista El resultado es un hogar sereno y refinado, pero cálido, táctil y profundamente acogedor. Una casa que respira con las estaciones El corazón de la finca es una sala de estar y un comedor llenos de luz. Las altas puertas arqueadas de vidrio dan acceso al jardín y dan paso a la casa, y una chimenea crepitante atrae a todo el mundo en las noches de invierno. La cocina hecha a medida de roble natural, con sus generosas encimeras en forma de isla y estilo neolítico, invita a disfrutar de mañanas tranquilas y largas sesiones de cocina, con una despensa oculta a ras de suelo escondida en la parte trasera. Atraviesa los arcos y accede a la naya cubierta, una sala de estar y comedor abovedada al aire libre donde el almuerzo suele convertirse en cena. Habitaciones para refugiarse En la planta principal, se despliega una suite principal privada con: un vestidor y un baño en suite una oficina contigua, para los raros momentos en los que hay que trabajar, con nada más que vegetación fuera de la ventana terrazas con pérgolas a ambos lados Una escultural escalera curva conduce a la suite principal, con su propio vestidor y una bañera independiente, y dos dormitorios dobles más, cada uno con su propio baño. Dos amplias terrazas en la azotea enmarcan esta planta: una para recibir el amanecer con su primer café y la otra para brindar por la puesta de sol sobre el valle. Bajo tierra El nivel inferior alberga una sala de estilo de vida versátil con su propio bar. Es un cine privado para las noches de cine o un gimnasio para las primeras horas de la mañana, como prefiera el nuevo propietario. Una bodega de vinos tradicional, un garaje doble con carga para vehículos eléctricos, una lavandería, un aseo para invitados y una sala dedicada a las plantas completan el panorama. Un jardín de delicias terrenales En el exterior, la piscina climatizada de 6 × 12 m con su acabado balinés brilla como un secreto. Su cubierta automática está oculta en el suelo de la piscina, invisible durante el día, y mantiene el agua caliente hasta bien entrado el otoño. A solo unos pasos, la cocina de verano totalmente equipada está construida en mampostería debajo de una pérgola de madera, con bancos empotrados, jardineras y una sala de estar. Está hecho para las largas tardes de verano, las risas y la luz de las estrellas. Alrededor de la casa, se ajardinarán unos 3.000 m² con césped y plantas autóctonas. Más allá, la tierra se convierte en un huerto mediterráneo vivo de olivos, aguacates y árboles frutales de todo tipo. Aquí, el desayuno se recoge directamente de la rama. Un edificio anexo independiente y totalmente aislado de 38,5 m² con su propio baño espera convertirse en una encantadora casa de huéspedes, un estudio o lo que sea que traiga el próximo capítulo. Sostenible por diseño, seguro por elección La finca genera su propia energía limpia a través de paneles solares y baterías de almacenamiento, con una conexión a la red eléctrica para una total tranquilidad. Sus otros sistemas incluyen: un pozo privado y su propio sistema de tratamiento de agua una bomba de calor aerotérmica que alimenta la calefacción por suelo radiante y el aire acondicionado por conductos aislamiento total en todas partes Está diseñado para lograr una calificación energética A. Finca El Silencio Para aquellos que saben que el verdadero lujo no es lo que oyes, sino lo que no escuchas.
Finca El Silencio Colección Huella There are places you find, and places that find you. Finca El Silencio is one of the latter. At the end of a quiet country lane in the Orba Valley, where the orange groves give way to wild hillsides and the Río Girona winds past, lies almost 15,000 m² of land that time seems to have forgotten. There are no neighbours in sight, and no hum of traffic or distant music drifts in. There is only birdsong, the rustle of olive leaves, and a silence so deep you can almost hear it. This is not a house for everyone. It is for those who long to close the gate behind them and feel the world fall away, yet never want to be far from life. Isolated, but never cut off: the nearest beach is just 10 minutes away Dénia, with its harbour, restaurants and lively streets, is 15 minutes Alicante and Valencia airports are each about an hour’s drive Hidden away, yet close to everything. Years in the making Finca El Silencio was never rushed. It has been imagined, drawn and redrawn over several years, until every arch, every curve and every view felt exactly right. Now, finally, it is coming to life: a tailor-made, Mallorcan-style finca with white walls, terracotta roofs and wooden shutters. It looks as if it has always stood here, quietly waiting. The Huella signature Every home in the Colección Huella carries the same promise: the finest materials, chosen with care and finished with almost obsessive attention to detail. Every surface is considered for how it looks, but also for how it feels underfoot, to the touch and as the light moves through the day: natural stone floors that stay cool in summer and warm over underfloor heating in winter solid natural oak for the kitchen, the interior doors and every built-in wardrobe floor-to-ceiling doors that lend each room height and calm soft, rounded corners and curved balustrades, with not a hard edge in sight The result is a home that is serene and refined, yet warm, tactile and deeply welcoming. A house that breathes with the seasons The heart of the finca is a light-filled living and dining room. Tall arched glass doors fold the garden into the house, and a crackling fireplace draws everyone close on winter evenings. The bespoke natural oak kitchen, with its generous island and Neolith worktops, invites slow mornings and long cooking sessions, with a hidden walk-in pantry tucked neatly behind. Step through the arches into the covered naya, a vaulted outdoor living and dining room where lunch has a habit of turning into dinner. Rooms to retreat to On the main floor, a private master suite unfolds with: a walk-in dressing room and en-suite bathroom an adjoining office, for the rare moments work must be done, with nothing but greenery outside the window pergola-shaded terraces on either side A sculptural curved staircase leads upstairs to the principal suite, with its own dressing room and a freestanding bath, and two further double bedrooms, each with its own bathroom. Two broad roof terraces frame this floor: one to greet the sunrise with your first coffee, the other to toast the sunset over the valley. Below ground The lower level holds a versatile lifestyle room with its own bar. It is a private cinema for movie nights, or a gym for early mornings, as the new owner prefers. A traditional wine bodega, a double garage with EV charging, a laundry, a guest WC and a dedicated plant room complete the picture. A garden of earthly delights Outside, the heated 6 × 12 m pool with its Balinese finish shimmers like a secret. Its automatic cover is concealed in the pool floor, invisible by day, and keeps the water warm well into autumn. Just steps away, the fully equipped summer kitchen is built in masonry beneath a wooden pergola, with built-in benches, planters and a lounge area. It is made for long summer evenings, laughter and starlight. Around the house, some 3,000 m² will be landscaped with lawns and native planting. Beyond, the land becomes a living Mediterranean orchard of olive trees, avocados and fruit trees of every kind. Here, breakfast is picked straight from the branch. A separate, fully insulated 38.5 m² outbuilding with its own bathroom waits to become a charming guest house, a studio, or whatever the next chapter brings. Sustainable by design, secure by choice The finca generates its own clean energy through solar panels and battery storage, with a mains grid connection for complete peace of mind. Its other systems include: a private well and its own water treatment system an aerothermal heat pump powering underfloor heating and ducted air conditioning full insulation throughout It is designed to achieve an A energy rating. Finca El Silencio For those who know that true luxury is not what you hear, but what you don’t.