Situada en los legendarios Campos Elíseos, la Torre de Cristal es un ejercicio de escasez residencial, ya que alberga solo 15 residencias de élite. Esta particular finca de 345 m² se distingue por una terraza privada de 50 m², una característica arquitectónica poco común en el edificio que transforma el horizonte urbano en un santuario personal al aire libre.
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Situated on the legendary Campos Elíseos, the Crystal Tower is an exercise in residential scarcity, housing only 15 elite residences. This particular 345 m² estate distinguishes itself with a 50 m² private terrace—a rare architectural feature in the building that transforms the urban horizon into a personal, open-air sanctuary.
The experience begins with direct elevator access into a gall
Situada en los legendarios Campos Elíseos, la Torre de Cristal es un ejercicio de escasez residencial, ya que alberga solo 15 residencias de élite. Esta particular finca de 345 m² se distingue por una terraza privada de 50 m², una característica arquitectónica poco común en el edificio que transforma el horizonte urbano en un santuario personal al aire libre.
La experiencia comienza con el acceso directo en ascensor a una sala de estar tipo galería, donde los pisos de madera diseñada y los vidrios del piso al techo crean una atmósfera de «cálido minimalismo». Más allá de las áreas sociales, la residencia funciona como un hotel boutique privado, que ofrece acceso completo al ecosistema de cinco estrellas de Artesia, que incluye servicio de habitaciones 24 horas al día, 7 días a la semana, conserjería exclusiva y seguridad de nivel policial.
Situated on the legendary Campos Elíseos, the Crystal Tower is an exercise in residential scarcity, housing only 15 elite residences. This particular 345 m² estate distinguishes itself with a 50 m² private terrace—a rare architectural feature in the building that transforms the urban horizon into a personal, open-air sanctuary.
The experience begins with direct elevator access into a gallery-like living space, where engineered hardwood floors and floor-to-ceiling glass create an atmosphere of ”warm minimalism.” Beyond the social areas, the residence functions like a private boutique hotel, offering full access to Artesia’s five-star ecosystem, including 24/7 room service, a dedicated concierge, and police-grade security.